Este verano visite Cartagena con un objetivo específico: saber cómo sería pasar la noche en un hostal en medio del agua: Casa en el Agua!

Descubrí este lugar mientras buscaba en Google hostales fuera de lo tradicional, y cuando apareció en los resultados pensé “de ninguna manera esto es en Colombia”.
Bueno, si que lo es! Reserve 2 noches en una habitación privada y los trayectos en la lancha a través de su sitio web, igualmente los contacte por email para garantizar que teníamos nuestro lugar, ya que por lo que vi el lugar es muy solicitado por personas de todo el mundo.

Llegamos a Cartagena por la noche y al día siguiente estábamos en el Muelle de la Bodeguita a las 9:30am listos para comenzar nuestra aventura. La lancha rápida cuesta $36USD por persona y demora 2 horas en llegar a Casa en el Agua.

(Consejo: si tienes maletín impermeable: OK, si no trae algo para cubrirlo ;)).

Al llegar a Casa en el Agua verás que se encuentra en el medio de otras tres islas: Tintipán es la más grande, con una playa de arena blanca y un hermoso manglar en medio de la isla. Isla Mucura, que es un poco más turística con un hotel y algunos hostales, y El Islote de Santa Cruz, que es considerada como la isla más densamente poblada de la Tierra (1,25 habitantes por 10m²).

¡Tan pronto como llegamos a la pequeña plataforma en Casa en el Agua, tienes esa sensación de que tomaste la decisión correcta! Los miembros del staff y otros viajeros salieron a recibirnos y conocer a todos los nuevos invitados. ¡Habían personas de Argentina, Brasil, Reino Unido, Holanda, Alemania, EE. UU., Rusia y, por supuesto, algunos colombianos! Algo muy especial de Casa en el Agua es que se enfocan en que todas las personas sean consientes de la limpieza para no afectar el medio ambiente en la zona, así que a medida que te muestran el lugar te explican las reglas básicas para mantener limpio el hostal y el mar.

El primer piso es el área común: pequeña recepción, terraza, comedor, cocina, baños y el BAR. ¡Uno de los mejores que he estado a tan solo un metro del agua! En el segundo piso, todas las habitaciones: Cuarto de 8 camas, hamacas y habitaciones privadas. Casi nadie pasa demasiado tiempo allí… ¡lo cual es completamente lógico cuando tienes aguas cristalinas del Caribe a tu alrededor!

Hicimos dos amigos en el bar: Vadim de Rusia y Alex de los Estados Unidos, ¡grandes personas! Nos invitaron a almorzar al atardecer en una casa privada que habían alquilado cerca también en medio del océano. ¡Una gran vista para #lahoradorada!

Después de la puesta de sol fuimos a los manglares de Tintipán para ver el plancton resplandeciente. ¡No sabia antes del viaje que tuviéramos la posibilidad de vivir esta experiencia, fue verdaderamente asombroso! Tristemente por la poca luz en el area no logre capturarlo en fotos…
(Consejo: ¡Trae snorkel para una mejor experiencia!)

El ambiente por las noches en el hostal es increíble! Todas las personas están en el bar y en las zonas comunes tomando un trago, conociendo a los otros viajeros, jugando cartas, bailando y pasando un buen rato! Desafortunadamente esa noche alrededor de las 11:00 pm, la marea subió mas de lo normal llegando a las áreas comunes, por lo que la gente se acosto relativamente temprano.

El día siguiente amaneció con el cielo completamente despejado, así que disfrutamos del buen clima en algunos inflables que habíamos traído para el viaje.

Por la tarde nuestros amigos pasaron en su bote zodiac con Valentin, un local que administra la casa privada donde se estaban hospedando. Iban camino al Islote de Santa Cruz para comprar el almuerzo del día, así que fui con ellos para poder conocer de cerca el lugar y la gente de la isla.

Al llegar, es muy notable que las personas que viven en el islote no están en las mejores condiciones. Hay casas que están un poco deterioradas y queda poco espacio para moverse por el lugar, sin embargo todo es muy colorido lo cual muestra que hay amor y esperanza dentro de cada hogar. Este es el hogar de las personas que trabajan como staff en los hoteles y hostales de la zona, igualmente de los varios pescadores que ofrecen deliciosos platos a los turistas.

Igualmente percibes que es una comunidad unida. Han logrado crear una pequeña escuela donde les enseñan inglés a los niños, una canchita de fútbol y un acuario donde los turistas pueden ver varias especies de la zona. La gente del Islote nos hizo sentir como en casa y se nota que disfrutan cada vez que los turistas vienen a conocer y compartir un momento con los niños.

Después de comprar lo que necesitábamos para nuestro almuerzo, Valentin nos invitó a su casa a conocer a sus hijas y su nieto. ¡Esto es lo mas valioso de viajar, poder conectar y relacionarse con las personas en cada lugar!

Regresamos a la casa donde se quedaban Vadim y Alex para preparar el pescado, los cangrejos y el plátano que habíamos comprado en el Islote. Un almuerzo como ningún otro! Luego fuimos a la playa de Tintipan para pasar el resto de la tarde, aquí conocimos a un local llamado “Chachio” que se la pasa cantando sobre historias de la isla, sus pescadores y amores del pasado.

Enjoyed our last sunset before a storm hit the area and sent us to sleep early. Next day had breakfast, and took the speedboat at mid-day back to Cartagena. We had such perfect weather that the ocean seemed waveless like a lake. Casa en el Agua is definitely a must for all curious travelers out there looking for new experiences, specially if you love to snorkel/dive and stay all day in the water!

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